De vuelta en Buenos Aires.
Con el pulso renovado
Con el pulso renovado
luego de un transcurrir breve,
intensamente suficiente
exorsizador de las dudas,
para desanudar pendientes,
establecer nuevos estados de animo,
recomponer grises, verdes
y colores de carnaval.
Entre las aguas me perdí.
En los tablados me busqué.
Las callecitas angostas,
pese a todo, me las llevo conmigo
y las criticas, a todas partes,
como la prueba irrebatible de que existo.
Ahí, he de encontrarme.
Así, emprendí la retirada.
De vuelta en casa.
De nuevo en la trinchera,
como siempre, donde te espero.
Jose Laso
(Montevideo, febrero de 2010)